05 octubre 2010

Entrevista a Domingo Villar


Domingo Villar: 'Es más fácil entender la historia de España leyendo a Vázquez Montalbán'

Lleva más de 40 ediciones de Ojos de agua y La playa de los ahogados
Trabaja en la nueva aventura del inspector Leo Caldas para publicar en 2011
La productora de El secreto de sus ojos adaptará La playa de los ahogados

María Míguez Santiago de Compostela

Contando las que se han publicado en gallego y castellano, Domingo Villar (Vigo, 1971) ha puesto en los estantes de las librerías españolas más de cuarenta ediciones de sus dos aclamadas novelas, Ojos de agua y La playa de los ahogados.

Traducidas también a infinidad de idiomas extranjeros (este fin de semana ha estado en Milán presentando La spiaggia degli affogati), ambas han conseguido poner de acuerdo a crítica y público en que las aventuras de Leo Caldas y Rafael Estévez valen la pena. Gracias a ellos el vigués será el único español en el prestigioso congreso alemán de literatura policíaca, Mord am Hellweg. De todo ello habla Villar con suma modestia, mientras trabaja en lo que muchos esperan con impaciencia: un nuevo episodio protagonizado por el inspector y su ayudante.

Pregunta.- Decía tras escribir su primera novela que sería un sueño poder dedicarse plenamente a la literatura. ¿Lo ha conseguido?

Respuesta.- Sí, hoy me dedico exclusivamente a la literatura. Aunque es verdad que lo de vivir de los libros está muy complicado, entre la literatura y los satélites que orbitan alrededor de ella sí que me puedo defender, y lo mejor de ello es tener tiempo para escribir.

P.- ¿Ahora mismo trabaja en algún proyecto nuevo?

R.- Estoy escribiendo una novela también protagonizada, como las dos primeras, por el inspector Caldas, ambientada, de nuevo, en Vigo.

P.- En sus anteriores aventuras Leo Caldas ha dejado el listón alto. ¿Da eso mucho respeto a la hora de enfrentarse a una nueva obra?

R.- Yo creo que no. Lo que sería muy duro es perseverar, seguir escribiendo si no encuentras lectores o si las críticas son muy severas. Pero el haber tenido un número importante de lectores me da la tranquilidad de que hay gente que está esperando a mis personajes. Además, comenzar un libro es adentrarse en un territorio incierto, y yo voy de la mano de unos amigos, que son los protagonistas de mis libros, a los que voy conociendo cada vez más, lo cual me hace estar más tranquilo.

P.- Saber que Leo no ha vivido aún su último lance seguro que tranquiliza a sus muchos seguidores. Aún así, ¿cree que puede llegar un momento en el que se canse de él?

R.- Es posible que llegue un momento en el que uno acabe hasta la coronilla de sus personajes y quiera explorar otros territorios nuevos. Pero yo no estoy ahí. Al revés, conociendo a los personajes se me abren muchas más puertas que si me enfrento a otros desconocidos. Y si hay Leo para rato, no lo sé, dependerá de que me siga interesando y de que a su vez él siga encontrando lectores. Será una mezcla de todo, pero por ahora sí tengo previsto escribir este libro en el que estoy metido y, al menos, otro más.

P.- ¿Y de esta nueva entrega, qué nos puede adelantar?

R.- Habla de Vigo y, dentro de la ciudad, tiene como referente la Escuela de Artes y Oficios, una joya en la que hay azabacheros, ceramistas, pintores… parece un universo estanco, al margen de la vida en la ciudad. Por allí tendrá que ir Leo Caldas, que también visitará diferentes rincones de la ría viguesa, pero sin abandonarla. Sobre la trama no puedo hablar, flaco favor haría a quien pueda interesarle si cuento algo de ella.

P.- ¿Baraja ya alguna fecha de publicación?

R.- No, porque no sé cuándo voy a terminar el libro. Me gustaría que estuviera pronto pero no me atrevo a dar una fecha. Mi intención es que esté en el 2011 en las librerías. Llevo trabajando en él un año y espero que se pueda publicar en el próximo.

P.- Tiempo atrás se había hablado del proyecto de llevar "Ojos de agua" al cine. ¿Sigue en marcha?

R.- Finalmente no cuajó y por ahora no se va a adaptar. La que sí se va a adaptar, o en eso estamos, es La playa de los ahogados. Su productora es la de El secreto de sus ojos y, según creo, pues yo no participo, está todavía en fase de búsqueda del talento.

P.- ¿No se planteó en ningún momento adaptarla usted? Por eso de no verla luego y pensar "pues esto yo lo habría hecho de otra forma".

R.- Yo no soy guionista, he hecho alguna cosa en ese terreno pero lo que soy es escritor. Tengo claro que el espacio en el que me manejo mejor y en el que me gusta estar es la literatura. El cine es un trabajo coral y estoy convencido de que, intervenga o no, el resultado no será nunca el mismo que tenía en la cabeza. Por eso me gusta la literatura, porque tengo el control de la primera a la última letra. Prefiero la narrativa, porque sueño yo solo, no necesito que nadie aporte nada a mis sueños.

P.- La novela negra ha dado obras maestras al cine, que han filmado grandísimos directores: Alfred Hitchcok, Fritz Lang, John Houston, Billy Wilder… ¿Si pudiese escoger un director para sus películas, cuál sería?

R.- Pues no lo sé… Hay por ahí mucha gente competente que puede hacerlo bien. Si pudiera resucitaría a Hitchcock, no para hacer mis películas sino para que hiciera más a las que poder asistir como espectador.

P.- Y sobre los protagonistas, ¿hay algún actor al que vea como Leo o Rafa?

R.- Tosar seguro que haría un buen Caldas, es un actor extraordinario.

P.- Usted mismo pasa sus obras al castellano, por lo que no son meras traducciones, sino que introduce guiños y elementos dirigidos a cada público en concreto.

R.- Escribo inicialmente en gallego y voy traduciendo al castellano en el mismo día. Acabo a la vez en los dos idiomas porque utilizo la traducción como corrección. Los que tenemos la fortuna de tener dos lenguas maternas podemos hacer eso. El idioma es la paleta del escritor y la fortuna es poder utilizar dos, contrastarlas, apoyarme en una y otra y mal haría si no lo hiciera. Pero traducir no es cambiar palabra por palabra. Es descomponer el texto, bajar al sustrato y volver a montarlo, lo que permite ver toda la arquitectura interna, los entresijos, con mayor perspectiva.

P.- Viendo los problemas de Estévez con la retranca y ambigüedad gallega y sabiendo que su mujer es, como Rafael, aragonesa, ¿debemos deducir que escribe por experiencia?

R.- Un poco. Sí es verdad que Rafael no se adapta a los modos un poco sinuosos de expresarnos de los gallegos, y eso es algo con lo que yo convivo, aunque con el tiempo ya no soy yo tan curvilíneo ni mi mujer tan directa, nos hemos aproximado bastante.

P.- La novela negra está teniendo un gran éxito en España. ¿Qué piensa de la actualidad del género en nuestro país?

R.- La investigación policial es una excusa para hablar de lo que nos interesa, para volcar las inquietudes personales o sociales que podamos tener. Haciendo investigaciones, un policía mira a los lados, y lo que ve es la sociedad. Por eso creo que tiene éxito la novela policiaca, más allá del juego intelectual, por lo que supone de retrato social.

P.- ¿A qué autores señalaría como los que más le han influido?

R.- Supongo que me influyen todos los que he leído. Me gustan James Thompson, Dennis Lehane, John Irving… demasiados como para hacer una lista. En cuanto a la novela policiaca en castellano, al que más debo yo y más debemos todos es a Vázquez Montalbán, un genio de lucidez y de perspicacia: es más fácil entender la historia de España leyéndolo a él que leyendo tratados serios de la Transición.


http://www.elmundo.es/elmundo/2010/10/03/galicia/1286130050.html

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